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miércoles, 18 de septiembre de 2013

Vértigo posicional paroxístico benigno

El vértigo posicional paroxístico benigno se define por la aparición de episodios de vértigo en forma de crisis de segundos de duración muy intensas desencadenadas por cambios de posición o movimientos de la cabeza. Suelen resolverse espontáneamente pero puede convertirse en un problema crónico y recidivante.
Es más frecuente entre los 50 y 70 años y es dos veces más frecuente en mujeres que hombres.

¿Cuáles son las causas del vértigo posicional paroxístico?

Parece que la alteración está en el oído interno y en la mitad de las veces no se identifica una causa desencadenante del vértigo sobre todo entre los 50 y 70 años; entre los 10-30 años la causa desencadenante más frecuente es postraumática y entre los 30 y 50 años infecciosa (laberintitis vírica). También se ha relacionado con la enfermedad de Meniere, la inmovilización, otitis media crónica  e insuficiencia vertebrobasilar.

¿Cuáles son los síntomas del vértigo posicional paroxístico?

El vértigo posicional paroxístico benigno se caracteriza por crisis de vértigo de segundos de duración desencadenados por movimientos posturales o cérvico-cefálicos. Puede ocurrir con cambios posturales (levantarse, acotarse), al movilizarse en la cama o realizar giros de cabeza. En general el paciente puede identificar que se lo desencadena. Puede aparecer nauseas, vómitos o sudoración pero no suele haber clínica auditiva como acúfenos (sensación auditiva que no corresponde a ningún sonido exterior) o hipoacusia.
Vértigo posicional paroxístico benigno. Vértigo. Mareo


El vértigo posicional paroxístico puede desarrollarse en forma de crisis que se manifiestan varias veces por semana y que pueden repetirse a lo largo del día. Después del episodio de vértigo el paciente refiere inestabilidad residual de horas o días de duración. La evolución es la remisión espontánea en un 60% de los casos pero en ocasiones puede haber exacerbaciones y remisiones periódicas.

¿Cómo se diagnostica el vértigo posicional paroxístico?

El diagnóstico de vértigo posicional paroxístico se basa en la clínica de vértigo y nistagmo (movimiento involuntario de los ojos) al realizar las maniobras de provocación aunque un resultado negativo no excluye la existencia de esta enfermedad.

La principal maniobra de provocación es la maniobra de Dix-Hallpike, para realizarla el paciente está sentado en una camilla con las piernas estiradas y la cabeza rotada 30º hacia el lado que queremos explorar (lado posiblemente afectado hacia el que el paciente refiere la clínica al mover la cabeza) y rápidamente manteniendo la posición tumbamos al paciente al borde de la camilla con la cabeza rotada en esa dirección, al cabo de 30 segundos recuperamos la posición inicial. Esta prueba se considera positiva cuando se desencadena el vértigo y el nistagmo (movimiento involuntario de los ojos). El nistagmo suele tener agotamiento (desaparece tras 15-20 segundos), fatigabilidad (tras repeticiones sucesivas de la maniobra desencadenante el nistagmo va desapareciendo) y tiempo de latencia (tiempo que transcurre entre el movimiento de la cabeza y el inicio del nistagmo).

¿Cómo se trata el vértigo posicional posicional paroxístico?

El paciente tiene que saber la naturaleza benigna de su patología y el mecanismo desencadenante y que en muchas ocasiones la evolución es a la curación espontánea.

Tratamiento médico del vértigo. Se utiliza para el control de los síntomas asociados como vómitos y en crisis muy frecuentes y duraderas aunque no se ha demostrado que produzcan mejoría o curación del vértigo. Se puede utilizar sulpirida, tietilperazina, dimenhidrinato asociado a diazepam.

Tratamiento rehabilitador del vértigo. El tratamiento de elección son las maniobras de rehabilitación con las que se pretende mediante una serie de movimientos posturales desplazar las partículas que se han salido de su localización dentro del oído interno donde no haya estimulación y no desencadene vértigo. Se puede realizar las maniobra de Epley, la maniobra de liberación de Semont o los ejercicios de Brandt-Daroff.




Tratamiento quirúrgico del vértigo. Se suele reservar para un 5-10% de pacientes que no responden al tratamiento rehabilitador. 
Actualizado el 16 de Septiembre de 2013

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