Etiquetas

Traducir

Google+ Followers

lunes, 19 de agosto de 2013

Ansiedad

La ansiedad es la manifestación de un estado emocional en el que el individuo se siente inquieto, nervioso, tenso y atemorizado por preocupaciones a veces concretas aunque otras veces no están definidas. La ansiedad es una respuesta emocional frecuente en los estados de estrés, en las enfermedades no psiquiátricas y en los trastornos psiquiátricos.

En psiquiatría tradicionalmente se han establecido distinciones entre ansiedad y angustia aunque en la actualidad ambos conceptos se utilizan de forma casi indistinta.
  • La ansiedad es una emoción que se manifiesta como un miedo indefinido en la que psicológicamente predomina la percepción de aceleración del tiempo y físicamente la sensación de falta de aire y sobresalto.
  • La angustia es más física, sería el miedo a volverse loco o morirse y en ella predomina la sensación de sobrecogimiento y físicamente suele manifestarse como opresión precordial y epigástrica.

¿Qué tipos de trastornos de ansiedad hay?

Tipos de trastornos de ansiedad:
  1. Trastornos de ansiedad fóbica.

  2. Trastorno obsesivo compulsivo
  3. Reacciones a estrés grave y trastornos de adaptación
  4. Otros trastornos de ansiedad:
      Ansiedad. Angustia. Tratamiento
    • Trastorno de ansiedad generalizada
    • Trastorno mixto ansioso-depresivo. Están presentes los síntomas de ansiedad y depresión sin que ninguno de ellos predomine claramente para establecer el diagnóstico por separado.
    • Trastorno de pánico o angustia con y sin agorafobia
    • Trastorno de ansiedad inducido por sustancias o por enfermedad médica

Trastorno obsesivo-compulsivo

Este trastorno se caracteriza por tener:
  • Obsesiones. Son pensamientos, impulsos o imágenes que se experimentan como inapropiados y que la persona reconoce como producto de su mente (no impuesto desde fuera) y que le producen gran ansiedad. El paciente intenta neutralizar estos pensamientos con otro pensamiento o acción.
  • Compulsiones. Son conductas repetitivas (ordenar, comprobar, lavarse las manos) o actividades mentales (contar, rezar, repetir palabras en silencio) que la persona realiza en respuesta a una obsesión.

Trastorno de ansiedad generalizada

Se caracteriza por una preocupación excesiva y difícil de controlar durante más de 6 meses en relación con diferentes sucesos o actividades. Suele manifestarse como inquietud, trastornos del sueño, dificultad para concentrarse, irritabilidad y fatiga.

¿Cuáles son los síntomas de la ansiedad?

  • Síntomas en tórax y abdomen. Disnea (falta de aire) , dificultad para respirar, sensación de ahogo, dolor torácico y nauseas o malestar abdominal.
  • Síntomas de tensión. Dolores o parestesias (adormecimiento de alguna parte del cuerpo), inquietud o dificultad para relajarse, sensación de nudo en la garganta o dificultad para tragar, tensión muscular.
  • Síntomas autonómicos. Palpitaciones, sudoración, temblores o sequedad de boca.
  • Síntomas generales. Sofocos o escalofríos, sensación de hormigueo.
  • Síntomas relacionados con el estado mental. Sensación de perder el control o volverse loco o de muerte inminente, miedo a morir, mareo o inestabilidad, sensación de que los objetos son irreales (desrealización) o sentirse cambiado o fuera de la situación (despersonalización).
  • Otros síntomas. Irritabilidad persistente, dificultad para conciliar el sueño, dificultad para concentrarse o sensación de tener la mente en blanco.
Es importante indicar al paciente que los síntomas físicos que siente los vive de manera errónea y catastrófica (la dificultad respiratoria que siente la interpreta como me ahogaré, las palpitaciones como tendré un infarto de corazón). Los síntomas físicos no se pueden controlar directamente pero si no los asocia con esos pensamientos, la angustia disminuirá y simultáneamente los propios síntomas. Lo más importante es lograr romper ese círculo y en casos leves suele reducir la necesidad de medicación.

¿Cómo se trata la ansiedad?

Abordaje terapéutico

En esto es muy importante la escucha de forma atenta y empática del problema del paciente y hacerle sentir comprendido y valorado. También es muy importante identificar el tipo de trastorno de ansiedad que presenta el paciente para adoptar las medidas terapéuticas más adecuadas.
No minimizar la situación del paciente en ningún momento ya que la vivencia de la ansiedad es muy desagradable y necesita ayuda.
El tratamiento debe ser individualizado dependiendo de la gravedad del cuadro y su repercusión sobre la vida del paciente.
Es preferible no dar tratamiento farmacológico de entrada salvo que los síntomas sean graves. No medicalizar la ansiedad clínicamente irrelevante.
Un porcentaje muy importante de los trastornos de ansiedad se relacionan con problemas socioambientales y suelen ser trastornos adaptativos por ansiedad de intensidad leve o moderada que muchas veces no precisan tratamiento farmacológico.
Los objetivos del tratamiento serán aliviar los síntomas, ayudar y asesorar en la resolución de los problemas psicosociales y conseguir restaurar las funciones laborales y sociales lo antes posible.
Ansiedad. Angustia. Tratamiento
Las recomendaciones del estilo de vida saludable son minimizar el uso de alcohol y otros sedantes, dormir las horas suficientes, realizar una dieta equilibrada, hacer ejercicio aeróbico regular mas de 20 minutos y reducir el estrés.

Cuando los síntomas son invalidantes o duraderos suele recomendarse medidas farmacológicas y psicoterapéuticas, de estas últimas las técnicas de relajación y la psicoterapia de apoyo. La psicoterapia de apoyo consiste en escuchar con interés, informar y tranquilizar al paciente e intentar dar seguridad al paciente.

Técnicas de relajación

La relajación es un estado de hipoactividad que provoca en el organismo cambios en los grados de tensión y ansiedad con sensación de mayor tranquilidad y bienestar. La realización de ejercicios de relajación pueden producir reducir la ansiedad, mejorar el sueño y aliviar otros síntomas de estrés. Las técnicas de relajación incluyen la relajación muscular progresiva, técnicas de visualización y las técnicas de respiración. Con estas se pretende que el paciente sea capaz de evitar una respuesta de ansiedad ante diversas sensaciones iniciales que por su experiencia puede identificar con el preludio de una crisis de angustia o pánico.

Ejercicios de relajación respiratoria.  Ayudan a controlar los síntomas de la hiperventilación respiratoria y consisten en:
  • Si nota síntomas de dificultad respiratoria, deje lo que esté haciendo y siéntese o apóyese en algo. Si va conduciendo aparque en un lugar seguro.
  • Mantenga la respiración y cuente hasta 5 (sin hacer una inspiración profunda)
  • Cuando llegue a 5, expulse el aire y dígase a si mismo relájate.
  • Inspire y espire lentamente por la nariz en ciclos de 6 segundos. Inspire durante 3 segundos y espire otros 3 segundos. Este ritmo supone una frecuencia de 10 respiraciones por minuto.
  • Al  final de cada minuto (después de 10 respiraciones) mantenga su respiración nuevamente 5 segundos y continúe respirando haciendo el segundo ciclo de 6 respiraciones.
  • Continúe respirando de esta manera hasta que los síntomas de dificultad respiratoria vayan desapareciendo.
  • Es importante haber practicado este ejercicio para cuando haya que realizarlo por síntomas de ansiedad.
Relajación muscular progresiva: Se pretende que el paciente identifique la diferencia entre la sensación de tensión (5-7 segundos) y la de relajación muscular (30-45 segundos) y consiste en alternar periodos de tensión muscular y relajación de la tensión de los grupos musculares.

Relajación por la imagen (técnicas de visualización): Utiliza escenas placenteras en playas, puestas de sol, jardines … para suscitar respuestas físicas y afectivas a través de esa información.

Recomendaciones para conseguir una adecuada higiene del sueño:
    Ansiedad. Angustia. Tratamiento
  • Mantener un patrón regular del sueño todos los días, acuéstese y levántese a la misma hora. No desplazar más de una hora el momento de levantarse los fines de semana.
  • Cuando se acueste utilice la cama y el dormitorio para dormir y manténgase inactivo mientras intenta conciliar el sueño sin leer, escuchar la radio o ver la televisión.
  • Si pasados 30 minutos no ha logrado dormir, salga del dormitorio y vuelva cuando tenga sueño.
  • La habitación debe estar oscura, silenciosa, ventilada y con temperatura adecuada. Utilizar un colchón firme que permita la transpiración.
  • Realizar actividad física regular durante la tarde pero no en las horas próximas al sueño.
  • No consumir alcohol ni bebidas con cafeína durante la tarde, ni tampoco fume antes de acostarse.
  • Evitar las siestas durante el día
  • Tanto el hambre como las comidas copiosas pueden alterar el sueño. Acuéstese hora y media después de una cena normal y 2 horas después si ha sido más abundante.
  • Ocupar las horas antes de dormir en actividades ligeras y relajantes evitando situaciones que lo activen o impliquen emocionalmente. No realizar por las noches tareas que requieran mucha concentración u activación.
  • Es importante relativizar el problema, no dormir una noche no tiene repercusiones importantes al día siguiente.

Tratamiento farmacológico: 

Cuando es necesario utilizar tratamiento farmacológico los fármacos indicados son las benzodiacepinas, algunos antidepresivos tricíclicos y los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina.

  • Benzodiacepinas. Son muy útiles en el tratamiento de los trastornos de ansiedad. Son fármacos seguros y de eficacia rápida en la primera semana y bien tolerados. Como efectos secundarios presentan el riesgo de dependencia. Estos fármacos hay que retirarlos de forma gradual durante semanas.
  • Antidepresivos tricíclicos (amitriptilina, clomipramina, imipramina). Deben iniciarse a dosis bajas e ir subiendo dosis. Los efectos secundarios más frecuentes de estos fármacos son los anticolinérgicos (sequedad de boca, estreñimiento, temblor fino distal, taquicardia, dificultad para orinar).
  • Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (fluoxetina, paroxetina, sertralina, fluvoxamina). El tratamiento debe iniciarse a dosis  baja para evitar el frecuente aumento de ansiedad inicial e ir subiendo dosis en días o semanas. El efecto beneficioso del antidepresivo no aparecerá antes de las 2-6 semanas.  Estos fármacos tampoco deben retirarse de forma brusca para evitar la aparición de un síndrome de discontinuación del tratamiento y un aumento de la ansiedad. 
Actualizado el 19 de Agosto de 2013

Todo el contenido de esta página web es puramente informativo. Siempre que tenga alguna duda debe consultar su caso con un profesional sanitario.

Si te ha sido útil el contenido de nuestra página, síguenos en facebook pulsando "me gusta" o en google+

imprimir página
Facebook

Nosotros suscribimos Los Principios del código HONcode de la Fundación Salud en la Red Nosotros suscribimos los Principios del código HONcode.
Compruébelo aquí.




 
Google+