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lunes, 8 de julio de 2013

Demencia. Deterioro cognitivo. Alzheimer

La demencia es un síndrome caracterizado por una disminución del rendimiento de una o más de las capacidades mentales o intelectuales de la persona (lenguaje, memoria, orientación, atención, capacidad ejecutiva, pensamiento abstracto, juicio …). Poco a poco disminuye su capacidad para recordar y aprender cosas nuevas, para razonar, reconocer personas y objetos o lugares conocidos y para utilizar instrumentos de la vida diaria así como para mantener su autonomía y cuidado personal. No hay alteración del nivel de conciencia. La naturaleza es crónica y progresiva y con suficiente intensidad para repercutir en las actividades de la vida diaria o limitar su capacidad funcional. Puede ir también acompañadas de alteraciones del comportamiento (agitación, alteración del sueño …) y alteraciones psicológicas como delirios o alucinaciones.

¿En qué se diferencia la demencia y el deterioro cognitivo?

La demencia y deterioro cognitivo no son sinónimos, toda demencia presenta un deterioro de las funciones cognitivas pero no todo deterioro cognitivo es una demencia aunque si supone un riesgo mayor de poder desarrollarla en el futuro.

Alzheimer.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

El principal factor de riesgo para desarrollar la demencia es la edad, la presentan un 5-10% de los mayores de 65 años y entre un 25-50% de los mayores de 85 años.

¿Qué tipos de demencia hay?

Tipos de demencias más frecuentes:
  • Enfermedad de Alzheimer. (Representa el 50-75% de las demencias). Es una enfermedad degenerativa primaria de presentación insidiosa, de etiología multifactorial y en algunas familias con base genética. Hay variabilidad en la presentación y evolución clínica. La exploración física y pruebas analíticas son normales.
  • Demencia vascular. (Representa el 20-30% de las demencias). Suele tener un inicio brusco y curso escalonado y suele presentar focalidad neurológica.
  • Demencia mixta. Asociación de las dos previas.
  • Demencia por cuerpos de Lewy. Deterioro mental, fluctuante, parkinsonismo y síntomas psicóticos (alucinaciones).

¿Cuáles son las causas del alzheimer?

La causa de la demencia no es conocida en la mayoría de los casos. A veces puede ser producida por otras enfermedades o como consecuencia de otros tratamientos. Hay un componente hereditario sobre todo si la enfermedad se ha manifestado antes de los 60 años o si hay familiares de primer grado pero esto no significa que los familiares vayan a tener necesariamente que padecerla, sólo que son susceptibles a ella. Es más frecuente en mujeres que hombres.  
En la demencia vascular son factores de riesgo la hipertensión arterial y los accidentes cerebrovasculares. Un 60% de los enfermos de Parkinson desarrollan demencia a los 12 años de evolución.

¿Cuáles son los síntomas?

Clínicamente se manifiesta en varias etapas:
  • Fase inicial. Dura de 1 a 5 años. En esta fase hay una pérdida gradual de memoria con olvidos de nombres, lugares, números de teléfono...Al principio se intenta disimular, después se desorientan con facilidad, no saben qué día ni que hora es y se pierden en sitios conocidos. Van teniendo una pérdida de vocabulario presentando dificultad para hablar y expresarse y para comprender. También tienen cambios de humor (tristeza, alegría), irritabilidad, desconfianza y confusión.
  • Fase intermedia. Dura de 1 a 5 años. No reconoce a sus familiares, no sabe vestirse, comer, pasear, controlar la orina y defecación. Camina con inseguridad y le cuesta mantener el equilibrio por lo que se cae con frecuencia y tiende a salir menos y se aisla en su domicilio.
  • Fase avanzada. Dura de 1 a 3 años. En esta fase no habla, no reconoce y tiene inmovilidad total y no podría vivir sin ayuda.
La supervivencia suele ser de 4-8 años desde el diagnóstico aunque en ocasiones puede ser hasta 10-15 años desde los primeros síntomas.
Alzheimer. Demencia. Deterioro cognitivo

¿Cómo se diagnostica el alzheimer?

El diagnóstico es clínico. La historia clínica y la entrevista al paciente y al informador son claves en el diagnóstico. También son útiles la realización de test cognitivos.

¿Cuál es el tratamiento del alzheimer?

La demencia es una enfermedad que afecta a todas las áreas del funcionamiento de la persona y a su entorno (familia y cuidador). El objetivo del tratamiento es:
  • Retrasar el deterioro cognitivo
  • Mejorar la funcionalidad de la persona, potenciando las actividades de la vida diaria conservadas y estimulando las perdidas.
  • Mejorar el control de los síntomas conductuales.
  • Aumentar la calidad de vida del paciente y del cuidador.
La información sobre la enfermedad es un soporte muy importante para la familia y el paciente.
La atención al paciente va variando según la fase de la enfermedad:
  • Fase 1. Intentar mantener al máximo su autonomía, animarle para que realice tareas para las que se sienta capaz, aunque no tengan una utilidad concreta. No llevarle la contraria. Estimularle a hablar y procurar que haga ejercicios de memoria. Todavía puede llevar una vida independiente con supervisión.
  • Fase 2. Es importante mantener unas rutinas horarias, hacer ejercicio físico, dar un paseo diario … Hay que extremar medidas de seguridad en la vivienda, vigilar la alimentación y los problemas de salud. Ya no es capaz de valerse por si mismo.
  • Fase 3 (dependencia total). Hay que ocuparse de su alimentación, higiene y salud física con cambios posturales y mantener comunicación con el contacto físico y gestos de cariño (sonrisas, caricias …)
Tratamiento farmacológico. Se iniciará el tratamiento farmacológico sintomático después del fracaso de las medidas no farmacológicas. Se retirarán todos los fármacos que no sean imprescindibles. Se deben utilizar dosis iniciales bajas y hacer incrementos en pequeñas dosis y usar la dosis efectiva más baja.
Actualmente no hay ningún tratamiento que modifique la evolución y el pronóstico de la demencia a largo plazo salvo si es por una causa reversible como un hipotiroidismo o déficit de vitamina B12.
Para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer hay dos grupos que se utilizan:
  • Inhibidores de la acetilcolinesterasa (tacrina, donepezilo y rivastigmina).  A corto plazo han demostrado ser efectivos para enlentecer el deterioro cognitivo y funcional pero deben reevaluarse cada 6 meses y suspenderse si hay efectos secundarios o falta de respuesta.
  • Memantina. Se recomienda en pacientes con enfermedad de Alzheimer moderada o grave y se pauta sola o asociada con inhibidores de la acetilcolinesterasa.

Recomendaciones en el manejo de pacientes con demencia:

  • Si el paciente no hace lo que le dice no es porque no quiera es porque no puede, no hay que enfadarse ni hacer comentarios negativos. 
  • Desorientación: Para prevenir pérdidas, es conveniente que el paciente lleve una identificación personal, conviene seguir rutas conocidas,  que vaya acompañado, que los vecinos y conocidos sepan que el paciente tiene Alzheimer y que se puede desorientar. También es útil tener una foto reciente para utilizarla en caso de extravío. No es conveniente llevar joyas ni mucho dinero encima.
  • Favorecer la orientación. Utilizar calendarios, relojes grandes, notas y orientarle varias veces al día respecto al tiempo y lugar relacionándolo con rutinas diarias.
  • Evitar cambios innecesarios. Conviene tener un horario para levantarse, desayunar, asearse, comer, salir … siempre a la misma hora todos los días. Evitar cambios de domicilio, muebles o utensilios. No presentarle gente nueva o desconocida. Evitar lo máximo posible ingresos hospitalarios y derivaciones a especialistas o efectuar pruebas complementarias que no sean imprescindibles.
  • Seguridad. No dejarle con desconocidos ni solo y si sale a la calle que lleve identificación personal. Eliminar obstáculos que puedan producir caídas en el domicilio. Utilizar teleasistencia. Prevenir accidentes domésticos.
  • Comunicación. Al dirigirnos a él acercársele, mirarle y utilizar gestos para hacernos entender. Evitar el ruido de fondo al hablar. Hablarle de manera sencilla y tranquila y utilizar frases cortas y simples. No darle órdenes, sugerirle y que tenga tiempo de contestar y si se niega a la sugerencia aprovechar su falta de memoria para volver a intentarlo de nuevo en un rato. Estimular su participación en conversaciones utilizando recuerdos personales y fotografías.
    Alzheimer. Imagen película El hijo de la novia
  • Insomnio y despertares nocturnos. Mantener un horario fijo para acostarse y levantarse. Intentar que no duerma de día. Instalar una luz piloto en su habitación. Evitar comidas copiosas, no beber demasiado unas 3 horas antes. Procurar una habitación silenciosa y cómoda.
  • Repetición de preguntas y actos. No irritarse y dejar que continúe hasta que se calme, no intente razonarle. Responder brevemente a sus preguntas. Procurar que cambien de actividad pidiéndole que le ayude en algo de fácil ejecución.
  • Tristeza e inactividad. Procurar que tenga actividades que venzan su tristeza. Estimularle para que se incorpore a grupos de actividades y fomente las relaciones personales, que no se aisle y que se sienta lo más integrado posible en la familia participando en las conversaciones. Procurar que haga algún ejercicio físico. Si los sentimientos de tristeza y malestar son más severos consultar con el médico por si tuviera una depresión sobreañadida. Motivarle reconociendo sus esfuerzos y actitudes positivas.
  • Reacciones agresivas y violentas. La enfermedad produce confusión e intranquilidad y le hace reaccionar así. Procurar no regañarle ni mostrar enfado, preguntar en tono amable que le ocurre. Eliminar objetos peligrosos de la vista. Intentar distraer su atención a otras cosas. Si la violencia persiste sujetarle por los brazos de forma suave. No perder la calma.
  • Alimentación. La dieta debe ser variada rica en fibra y proteínas, fácil de masticar y deglutir. Suelen preferir lo dulce y lo frio. Sentar al enfermo enfrente suyo para que pueda imitar sus acciones. Si se atraganta con alimentos sólidos o tiene dificultad para masticar se pasará a triturar la comida. Reducir los cubiertos y simplificar los platos. Si come con las manos permitírselo mientras sea posible ya que es preferible a darle de comer. Insistir en la ingesta de líquidos sobre todo en verano para evitar la deshidratación, puede perder la sensación de sed incluso con deshidrataciones severas.
  • Higiene. Es importante que el baño o la ducha sean a la misma hora del día. Realizar cepillado de dientes, encía, lengua y paladar después de las comidas y si el enfermo no puede hacerlo lo hará el cuidador. Si el enfermo lleva dentadura postiza debe sacarse y limpiarla diariamente.
    Demencia. Alzheimer. Deterioro cognitivo
  • Ropa. Esta ha de ser cómoda, fácil de poner y sacar. Hay que estimular la autonomía y cuando se desvista colocar la ropa en el orden que deberá de seguir otra vez al vestirse. Utilizar zapatos cómodos con suelas antideslizantes, fáciles de poner. No dejar ropa en lugares visibles si no es el momento de vestirse porque el enfermo puede interpretar que debe salir a la calle.
  • Movilidad. Fomentar la movilidad y desplazamientos del enfermo dándole el brazo, un bastón, andador o muletas. Estimular la práctica de ejercicios diarios. Si la movilidad es mínima evitar el encamamiento prolongado mediante cambios de la  cama al sillón o cambios posturales. Si tuviera que estar encamado son útiles los colchones antiescaras o el uso de almohadas en las zonas de presión
  • Incontinencia. El baño debe ser reconocible mediante alguna señal y hay que llevar al paciente al baño cada 2-3 horas sobre todo cuando se levanta y al acostarse. Cuando la enfermedad se agrava se recomiendan el uso de orinales, cuñas o absorbentes de incontinencia (pañales). Mantener la piel limpia y seca. Si hay estreñimiento utilizar enemas dos veces a la semana y el uso de laxantes debe ser controlado por el médico. 
  • Adaptación del domicilio.Se deben realizar los cambios necesario en el domicilio para prevenir accidentes. 
  • A pesar del empeoramiento siempre tendrá capacidad para reconocer las muestras de cariño y afecto.

Aspectos legales

Con la evolución de la enfermedad y/o la aparición de síntomas psiquiátricos se puede llegar a precisar una incapacitación judicial.  Se debe informar de la posibilidad de pensiones contributivas o no contributivas. Se deben conocer los recursos económicos disponibles en nuestro entorno (Ley de Dependencia), medidas de apoyo sociales (teleasistencia, ayuda a domicilio, centros de día, residencias temporales o de larga estancia).

Apoyo y atención al cuidador principal

Es muy importante que el cuidador tenga información sobre la enfermedad, su evolución, complicaciones y sobre las situaciones emocionales que genera. También se debe procurar que el cuidador tenga tiempo para sí mismo y recomendar que en la medida de lo posible mantenga su círculo de relaciones y cada cierto tiempo recomendar unas vacaciones.

Es recomendable contactar con Asociaciones de Familiares de Alzheimer.

Actualizado el 8 de Julio de 2013

Todo el contenido de esta página web es puramente informativo. Siempre que tenga alguna duda debe consultar su caso con un profesional sanitario.

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