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lunes, 10 de junio de 2013

Anorexia y bulimia nerviosas

La anorexia y bulimia nerviosa son trastornos de la conducta alimentaria que se caracterizan por presentar una grave distorsión de la imagen corporal que produce alteraciones patológicas del patrón de alimentación.
La anorexia es una enfermedad frecuente en la que el paciente presenta conflictos psicológicos y cree que su solución es el logro y persistencia de una extrema delgadez que al principio puede pasar desapercibida por la lenta instauración. Los enfermos tienen un miedo exagerado a engordar o a ser obesos.
La anorexia y bulimia suelen ser parte del mismo proceso y pueden estar presentes en el mismo individuo o alternarse. En la anorexia se produce una restricción de la ingesta de alimentos con descenso del peso por debajo de los límites normales y en la bulimia se producen episodios recurrentes de ingesta voraz seguidos de conductas purgativas inadecuadas como vómitos, toma de laxantes o diuréticos. Aunque para establecer un diagnóstico hay unos criterios establecidos por la DSM-IV o CIE-10 (clasificaciones de enfermedades psiquiátricas), en ocasiones puede haber cuadros parciales de una entidad u otra que no cumplan todos los criterios.

¿Cuales son los factores de riesgo?

Son factores de riesgo para presentar trastornos de la conducta alimentaria:
  • sexo femenino
  • la adolescencia
  • cambios bruscos en el peso
  • ejercicio físico excesivo y la práctica de algunos deportes como la gimnasia rítmica o el ballet
  • algunas profesiones como modelos
  • baja autoestima, mala integración social y familiar
  • acontecimientos vitales y estresantes en los dos últimos años

¿Cuales son los síntomas?

La anorexia suele diagnosticarse muchas veces por preocupación de los padres por la pérdida de peso de las pacientes. Suelen disminuir tanto la cantidad como la calidad de los alimentos, lo hacen pedazos pequeños y van dejando parte en el plato y lo esconden o lo tiran intentando que pase desapercibido. Se suelen tomar alimentos hipocalóricos y se aumenta la actividad física. Cambian sus hábitos en relación con la comida y procuran no coincidir con la familia a la  hora de comer, cuentan las calorías … Se muestran raros, se aíslan, se muestran tristes y melancólicos.  Muchos enfermos presentan gran cantidad de vello sobre todo en los brazos. Otra de las consecuencias suele ser la amenorrea (ausencia de la menstruación).
Las características de la anorexia nerviosa son:
  • Rechazo de la paciente a mantener un peso corporal mínimo con un índice de masa corporal  inferior a 17,5
  • Miedo intenso a engordar a pesar de su delgadez.
  • Amenorrea (ausencia de menstruación) de más de 3 meses.
El índice de masa corporal se calcula dividiendo el peso (en kilos) por el cuadrado de la estatura (en metros).
Las posibles complicaciones dependerán en la anorexia de la existencia de malnutrición y en la bulimia secundario a los vómitos o el consumo de fármacos como hipopotasemia.

La bulimia nerviosa se caracteriza por personas que comen compulsivamente grandes cantidades de alimento y para evitar engordar a continuación vomitan o utilizan laxantes o diuréticos. No suele producirse pérdida de peso por lo que puede ser más difícil de diagnosticar. A veces presentan dolor en epigastrio (abdomen) por los vómitos, aumento de las parótidas o erosión dental. Si el paciente se induce el vómito por estimulación manual de pueden desarrollar callosidades en el dorso de las manos.
El diagnóstico de estas enfermedades es clínico.
Las características básicas de la bulimia nerviosa son:
  • Ingesta recurrente de grandes cantidades de alimentos en poco tiempo y a escondidas.
  • Después del episodio bulímico, para evitar engordar, se provocan el vómito o toman laxantes o diuréticos.
  • Preocupación excesiva por el peso y su figura que influye de forma inapropiada y excesiva sobre la autovaloración de su persona.

¿Cómo se trata?

El abordaje de los trastornos de la conducta alimentaria requiere la ayuda de profesionales de salud mental (psiquiatras y psicólogos), nutricionistas y médico general o pediatra. En ocasiones el tratamiento se puede realizar en consultas externas pero no es raro que se pueda requerir ingreso hospitalario que dependerá de los criterios de gravedad:
  • Si la pérdida de peso se ha producido muy rápido.
  • Alteraciones orgánicas graves (arrítmicas, bradicardia, alteraciones de electrolitos como sodio o potasio, deshidratación, hipotensión …).
  • Riesgo de suicidio, depresión grave, consumo abusivo de alcohol, drogas o fármacos.
  • Vómitos incoercibles.
  • Problemática familiar grave que dificulte un tratamiento ambulatorio.
  • Desnutrición grave (Indice de masa corporal inferior a 16 o pérdida de peso superior a un 25% del peso habitual).
El primer paso consiste en que el paciente se considere enfermo para pedir ayuda profesional ya que estas personas no suelen considerarse enfermas y niegan su enfermedad y esto puede llevarles a situaciones extremas que hagan peligrar su vida.

El objetivo del tratamiento consiste en:
  • mantener un peso razonable
  • prevenir complicaciones físicas
  • recaídas y alteraciones psiquiatras asociadas
El tratamiento psicológico intenta normalizar la imagen corporal, evitando la ansiedad asociada y comportamientos de evitación, mejorar la autoestima y arreglar conflictos o disfunciones familiares.  La familia debe colaborar en el grado que sea necesario según cada caso concreto.

El tratamiento nutricional intenta normalizar el estado nutricional y mantener el IMC entre 19 y 21. Se recomienda una dieta equilibrada capaz de corregir comportamientos alimentarios compulsivos. También se intenta romper la secuencia de ayuno, atracón y vómitos o purga. Se suele primero que la paciente tenga unos horarios, se siente a la mesa a comer y coma con su familia. Se suele comenzar con alimentos no muy calóricos y posteriormente se irán introduciendo los demás. Las cantidades también se irán aumentando de forma progresiva.

En la bulimia son útiles los antidepresivos inhibidores de la recaptación de serotonina, sobre todo la fluoxetina ya que disminuyen los atracones y vómitos y estabilizan el ánimo.

En la anorexia se utilizan benzodiacepinas o neurolépticos si existe gran ansiedad.

Actualizado el 10 de  Junio de 2013

Todo el contenido de esta página web es puramente informativo. Siempre que tenga alguna duda debe consultar su caso con un profesional sanitario.

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