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viernes, 10 de mayo de 2013

Cólico del lactante

El cólico del lactante es un trastorno típico de los primeros meses de vida que se caracteriza por un llanto intenso y prolongado sin causa aparente. Dura más de 3 horas diarias, más de 3 días a la semana, durante al menos 3 semanas en un lactante aparentemente sano, con una exploración física normal y un crecimiento adecuado. Suele evidenciarse entre la 2ª-4ª semanas de vida y desaparecer a los 4-6 meses. El niño continúa comiendo bien y ganando peso.

Suelen aparecer a última hora de la tarde. El niño llora desconsoladamente, encoge las piernas con espasmos. Se muestra tenso, con dolor... Desaparece de repente. Con el tiempo estos episodios irán disminuyendo en frecuencia e intensidad hasta desaparecer.

Aunque produce bastante angustia, es benigno, sin ninguna complicación adicional. Aún así es conveniente consultarle a su pediatra para que confirme que se trata de cólicos de lactante, y descartar cualquier otro problema.
Cólico del lactante

Aunque no hay seguridad en las causas que lo ocasionan, parece que se debe a inmadurez intestinal que le provoca fuertes dolores en la tripa por la acumulación de gases.

Durante el episodio es importante que los padres conserven la calma, no transmitir nerviosismo o inseguridad al niño, y aunque el niño aparentemente no responda a los estímulos tranquilizadores durante la crisis, es importante tener paciencia y apoyar al niño durante el episodio. La actuación de los padres debe consistir en coger al niño en brazos, ponerle boca abajo, con el vientre sobre las piernas del padre/madre dándole palmaditas en el culete o tripita, pasearle en brazos, darle un paseo en cochecito al niño.

Para ayudarle a expulsar los aires es conveniente no acostar o poner horizontal al niño inmediatamente después de la toma, sino cogerle en posición vertical dando palmaditas en su espalda para ayudarle a eliminar los gases. Además la toma ha de ser relajada y tranquila; si toma el biberón hacerlo despacio con la tetina siempre llena de leche.

También existen unos masajes que se pueden realizar al niño, los cuales resultan muy beneficiosos. Estos masajes no se deben de realizar cuando el niño esté en plena crisis. Se deben de realizar tres veces al día (por la mañana, por la tarde y después del baño) y son los siguientes:

Untarse las manos con aceite de almendras dulces o similar. Dejar al bebé semidesnudo sobre la cama o una colchoneta en la que esté confortable, boca arriba, sin pañal y con la tripita descubierta. Colocarse enfrente del niño. Sobre su tripita realizar los siguientes ejercicios 3 veces: 1)-2)-3)-1)-2)-3)-1)-2)-3) durante tres momentos del día.
  1.  Noria: Pasar la palma de la mano (con los dedos mirando al costado) con una ligera presión desde arriba hacia abajo, primero una mano y seguidamente la otra y así sucesivamente de manera que siempre una mano esté en contacto con el vientre del niño. Repetir 5 veces.
    Cólico del lactante: masaje infantil
  2. La media luna: Imaginar la tripita del niño como si fuera un reloj. Colocar la mano derecha marcando las 10, ir girando la mano derecha en sentido de las agujas del reloj hasta llegar a las 6. Cuando la mano derecha está sobre la 1 ó las 2 realizar el mismo movimiento con la mano izquierda (como si la mano izquierda siguiese a la derecha también hasta las 6). Repetir 5 veces.
  3. ILU:
  • Primero la I: Marcar con la punta de los dedos de la mano derecha una linea recta hacia abajo en la parte izqda. Del vientre del niño (nuestro derecho) ↓.
  • Después la L invertida: Marcar con la punta de los dedos de la mano derecha como una linea recta de izqda. A dcha, justo por debajo de las costillas del bebé, y cuando se llegue a la derecha sin levantar los dedos hacia abajo.→↓
  • Finalmente la U invertida: Con la punta de los dedos marcar una U invertida sobre el contorno del vientre del niño:↑→↓
Realizar estos 3 movimientos seguidos 5 veces: Primero la “I”, luego la “L invertida” y luego la “U invertida”

El movimiento se realiza siempre siguiendo la dirección del intestino para favorecer los movimientos intestinales.

Si no se pueden realizar 3 veces al día hacerloal menos una vez (cada vez le llevará unos 10 minutos), a poder ser por la mañana o a principios de la tarde. El niño se sentirá aliviado y le ayudará a tener menos cólicos.

Ante cualquier duda o inquietud, consulte siempre a su pediatra.

Hay leches anticólico que no han demostrado científicamente ser muy efectivas pero en determinados casos no pueden utilizarse.

Acutalizado el 10 de Mayo de 2013

Todo el contenido de esta página web es puramente informativo. Siempre que tenga alguna duda debe consultar su caso con un profesional sanitario.

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