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lunes, 1 de abril de 2013

Trombosis venosa profunda

La trombosis venosa es la ocupación de la luz o sección de las venas por un trombo de fibrina y hematíes acompañada de reacción inflamatoria variable. Las que afectan al sistema venoso superficial (tromboflebitis) y si afectan al sistema venoso profundo, trombosis venosa profunda.

Su aparición es mucho más frecuente en las venas de las piernas que en las localizadas en otras zonas.

¿Cuál es la causa de la trombosis?

Un trombo se produce cuando se dan las siguientes circunstancias:
  • el flujo sanguíneo se hace más lento (inmovilidad por reposo en cama por enfermedad, fractura…)
  • la alteración de las paredes de las venas (producidas por intervenciones quirúrgicas, traumatismos, quemaduras, medicamentos ...)
  • falta de anticoagulantes en la sangre

¿Cuáles son los síntomas de la trombosis?

Las trombosis venosas profundas distales (infrapopliteas, por debajo de la rodilla) son poco sintomáticas y tienen poco riesgo de tromboembolismo pulmonar, sin embargo las trombosis venosas profundas proximales (por encima de la rodilla) tienen mayor riesgo de tromboembolismo pulmonar y pueden ser asintomáticas o poco sintomáticas.
Las manifestaciones clínicas son dolor en la pantorrilla, hinchazón o edema, enrojecimiento y calor en la zona afectada (generalmente una pierna). El dolor es lo más constante, aumenta con el movimiento, suele ser espontáneo y aumenta  al comprimir los músculos y consecuentemente la vena. El edema en principio es blando y deja fóvea y con el tiempo se endurece y no se deprime.

Si aparecen los síntomas antes citados es aconsejable que acuda al médico para confirmarlo.

Las dos posibles complicaciones son el tromboembolismo pulmonar, cuando el trombo se desplaza hasta el pulmón (cuadro muy grave si no se trata) y el síndrome postrombótico o posflebítico (hinchazón, oscurecimiento de la piel e incluso úlceras en la zona).
El síndrome postrombótico es una complicación local muy frecuente y suele ser clínicamente evidente a los 5 años de una trombosis venosa profunda

En el la estasis crónica conduce a hipertensión venosa que interfiere con el proceso de nutrición cutánea y provoca la aparición del síndrome. Clínicamente el edema inicial se hace duro y con el tiempo afecta a toda la extremidad. Después se forma una zona indurada en la región interna a nivel del tobillo que es una celulitis indurada crónica y pueden llegar a aparecer úlceras postrombóticas.

¿Cómo se diagnostica la trombosis venosa?

El diagnóstico suele realizarse con una ecografía o eco-doppler  para visualizar el sistema venoso profundo y el contenido de sus venas.

¿Cómo se previene la trombosis?

El conocimiento de los factores de riesgo para la trombosis venosa profunda ha posibilitado el desarrollo de estrategias preventivas eficaces. Cuando hay situaciones clínicas con riesgo de provocar esta enfermedad como operaciones quirúrgicas, traumatismos, inmovilizaciones y viajes de larga duración puede ser necesario realizar un tratamiento de prevención consistente en la inyección de fármacos anticoagulantes una vez al día.

Las medidas preventivas del síndrome postrombótico son conservadoras e incluyen evitar la obesidad y la bipedestación (estar en pié) de forma prolongada, elevar las piernas al sentarse o tumbarse, no usar prendas ajustadas en las piernas que dificulten el retorno venoso y realizar ejercicio físico de forma regular con las piernas. Las medias de compresión constituyen el tratamiento fundamental de la insuficiencia venosa y cuando se utilizan sistemáticamente después de una trombosis venosa profunda reducen la incidencia de síndrome postrombótico si se utilizan al menos 5 años después del episodio agudo.

¿Cuál es el tratamiento para la trombosis?

En cuanto al tratamiento en las trombosis venosas profundas distales, aunque el riesgo embolígeno (de tromboembolismo pulmonar) es bajo en pacientes sintomáticos han de ser tratados como las proximales. En todos los casos la anticoagulación es de elección, primero con heparina parenteral (pinchada) al que se asocia anticoagulantes orales (sintrom) ya que el efecto anticoagulante de este último no es total hasta pasados 4-5 días, en cambio el efecto de la heparina  es inmediato. La anticoagulación debe mantenerse un mínimo de 3 meses y en muchas ocasiones hasta 6 meses y si ha habido trombosis previas el tratamiento se mantiene de por vida.

Actualizado el 16 de Agosto de 2013

Todo el contenido de esta página web es puramente informativo. Siempre que tenga alguna duda debe consultar su caso con un profesional sanitario.

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